Diciembre, 2007

Underdogs II: Javier Heraud.



Javier Heraud Pérez ( Lima, 19 de enero de 1942 Madre de Dios, 15 de mayo de 1963 ). Joven poeta, nacido en el Perú .

De vasta inteligencia y firmes ideales, destacó desde muy temprana edad en el ámbito académico. Profesó un gran amor hacia su patria y familia. En 1960 a raíz de la publicación de “El Río” (Poemario), se le empieza a considerar como una de las grandes promesas de la poesía peruana .

Su obra poética no evidencia artificios retóricos, ni es estridente. Es más bien de un lirismo hondo y cálido. Sin lugar a dudas a Javier, El Poeta joven del Perú, le esperaba un futuro promisorio dentro de la poesía peruana y latinoamericana, pero todo esto se truncó a causa de aquel fatídico día de mayo, de 1963 ) en el que es asesinado por la Policía Peruana, al ser alcanzado por la bala de un proyectil el cual le perfora el cuerpo, a la edad de 21 años, en medio del río Madre de Dios, frente a la ciudad de Puerto Maldonado .



El Río


1

Yo soy un río,
voy bajando por
las piedras anchas,
voy bajando por
las rocas duras,
por el sendero
dibujado por el
viento.
Hay árboles a mi
alrededor sombreados
por la lluvia.
Yo soy un río,
bajo cada vez más
furiosamente,
más violentamente
bajo
cada vez que un
puente me refleja
en sus arcos.


2

Yo soy un río
un río
un río
cristalino en la
mañana.
A veces soy
tierno y
bondadoso. Me
deslizo suavemente
por los valles fértiles,
doy de beber miles de veces
al ganado, a la gente dócil.
Los niños se me acercan de
día,
y
de noche trémulos amantes
apoyan sus ojos en los míos,
y hunden sus brazos
en la oscura claridad
de mis aguas fantasmales.

3

Yo soy el río.
Pero a veces soy
bravo
y
fuerte
pero a veces
no respeto ni a
la vida ni a la
muerte.
Bajo por las
atropelladas cascadas,
bajo con furia y con
rencor,
golpeo contra las
piedras más y más,
las hago una
a una pedazos
interminables.
Los animales
huyen,
huyen huyendo
cuando me desbordo
por los campos,
cuando siembro de
piedras pequeñas las
laderas,
cuando
inundo
las casas y los pastos,
cuando
inundo
las puertas y sus
corazones,
los cuerpos y
sus
corazones.


4

Y es aquí cuando
más me precipito
Cuando puedo llegar
a
los corazones,
cuando puedo
cogerlos por la
sangre,
cuando puedo
mirarlos desde
adentro.
Y mi furia se
torna apacible,
y me vuelvo
árbol,
y me estanco
como un árbol,
y me silencio
como una piedra,
y callo como una
rosa sin espinas.


5

Yo soy un río.
Yo soy el río
eterno de la
dicha. Ya siento
las brisas cercanas,
ya siento el viento
en mis mejillas,
y mi viaje a través
de montes, ríos,
lagos y praderas
se torna inacabable.


6

Yo soy el río que viaja en las riberas,
árbol o piedra seca
Yo soy el río que viaja en las orillas,
puerta o corazón abierto
Yo soy el río que viaja por los pastos,
flor o rosa cortada
Yo soy el río que viaja por las calles,
tierra o cielo mojado
Yo soy el río que viaja por los montes,
roca o sal quemada
Yo soy el río que viaja por las casas,
mesa o silla colgada
Yo soy el río que viaja dentro de los hombres,
árbol fruta
rosa piedra
mesa corazón
corazón y puerta
retornados,


7

Yo soy el río que canta
al mediodía y a los
hombres,
que canta ante sus
tumbas,
el que vuelve su rostro
ante los cauces sagrados.


8

Yo soy el río anochecido.
Ya bajo por las hondas
quebradas,
por los ignotos pueblos
olvidados,
por las ciudades
atestadas de público
en las vitrinas.
Yo soy el río
ya voy por las praderas,
hay árboles a mi alrededor
cubiertos de palomas,
los árboles cantan con
el río,
los árboles cantan
con mi corazón de pájaro,
los ríos cantan con mis
brazos.


9

Llegará la hora
en que tendré que
desembocar en los
océanos,
que mezclar mis
aguas limpias con sus
aguas turbias,
que tendré que
silenciar mi canto
luminoso,
que tendré que acallar
mis gritos furiosos al
alba de todos los días,
que clarear mis ojos
con el mar.
El día llegará,
y en los mares inmensos
no veré más mis campos
fértiles,
no veré mis árboles
verdes,
mi viento cercano,
mi cielo claro,
mi lago oscuro,
mi sol,
mis nubes,
ni veré nada,
nada,
únicamente el
cielo azul,
inmenso,
y
todo se disolverá en
una llanura de agua,
en donde un canto o un poema más
sólo serán ríos pequeños que bajan,
ríos caudalosos que bajan a juntarse
en mis nuevas aguas luminosas,
en mis nuevas
aguas
apagadas.


Del poemario: "El Río". Lima. 1960.


Grandes Autores Continentales: Manuel Puig.





Puig(Argentino-1932-1990)fue un escritor talentoso que vivió no pocos ni desestimables exabruptos en su carrera y biografía. Realmente odiseica, es la búsqueda de su propia identidad, la que paradójicamente, al igual que su obra y personajes, se vio retratada bajo la óptica y armazón peculiar, basada en el montaje multigenérico.

La cruzada vital de Puig, parece atravesada por multiplicidad de discursos de variada índole y calibre (cine como escapismo y fantasía, boleros y tangos como testimonio sensible, viajes y becas de estudio como sueños posibles y frustraciones inminentes. Voces criticas que camuflan y desnudan indistintamente el ataque vil y apoyo fraterno de sus pares y los especialistas del arte. Censura política, moral, editorial. Exilio, persecución, autoridad paterna, complicidad materna, despotismo y abuso infantil) todo desde una comunidad rural y chauvinista como General Villegas, Provincia de Buenos Aires, donde creció y forjó su personalidad y pasión por el celuloide. Amor que tanta satisfacción y dolor le traería en lo creativo y porque no, personal.

Aquel páramo de sequía intelectual, pequeño infierno pueblerino, resulta obligada referencia empírica de Coronel Vallejos, sitio en que se desenvuelven grandes obras como La traición de Rita Hayworth su primera novela y Boquitas pintadas, de lejos el mejor de sus trabajos.

Esta última, es además, el pie perfecto para aproximarnos al universo narrativo de Puig, ya que condensa los fantasmas existenciales del autor, sus fetiches y manierismos, sus represiones y compromiso ideológico con la libertad individual y sexual de los subyugados. Desde luego, tampoco podemos obviar, el dominio vanguardista que tanto éxito le granjearía en los años setenta. Suma que en la actualidad lo ubica como autor de culto y uno de los más arriesgados y experimentales narradores latinoamericanos, de fines del siglo recién pasado.

El bricolage (Genette define este tratamiento como: Una función nueva que se superpone y se entreteje a una estructura antigua, y la disonancia entre esos dos elementos co-presentes, da el sabor al conjunto, en otras palabras, Bricolage que viene del francés: chapucear, refaccionar, procura como antiguo arte: hacer algo nuevo con materiales viejos) es la estructura o edificio narrativo enrevesado que Puig dominó lúdicamente, para llegar al lector.

En Boquitas pintadas, la violencia, la represión sexual, el abuso de poder, la codicia, el sexismo machista, la sumisión pasiva y amarga del rol femenino, se entrelazan y estallan con imágenes magistrales (que nada tienen que envidiar a Hollywood)
En un compendio de entregas periódicas, tipo novela rosa o folletín. Dieciséis para ser exactos, cada una, precedida por un bolero. El cruce de voces y visiones de un mismo hecho o personalidad, es lo que brilla. Puig da tridimensionalidad y perspectiva a géneros menores o paraliterarios.

Metafóricamente, nos encierra en un baúl donde se añejan, cartas de amor, fotografías, diarios de vida, recortes de revistas adolescentes, partes oficiales de la policía, un juzgado o institución médica, por allí revolotea un currículo, una canción, radioteatro y la entrada de una función teatral o fílmica, el envoltorio de un dulce y lo que podamos imaginar y que sirve para detallar un momento, una fracción precaria y fugaz de una relación, una mirada, una vida y desde luego lo más interesante dentro de estos cambios de foco, serán los recuerdos, o el doble discurso, el elogio que envuelve odio, la hipocresía camuflada, la careta mordaz con que se camuflan las más bajas pasiones o los más recónditos miedos.

La atmósfera idílica: Aquel pueblo conventillero que vive del chisme y que como toda olla pública de envidias, resentimientos, alegrías y sueños, tiene sus protagonistas y antagónicos.

Juan Carlos por ejemplo, el burdo arquetipo de galán, es una sátira al modelo fílmico de conquistador, algo así como el protagónico soñado de Corin Tellado, sólo que aquí, Puig revela por los pensamientos de quienes lo rodean y por el juego de miradas internas y externas que bombardean al personaje, una disección de la trivialidad y superficialidad del prototipo, dotándolo de humanidad innegable, de falsedad, de idealismos vanos que se molesta en sostener pero que para el lector no son secretos, pues uno lo ve a cabalidad desde los ángulos más insospechados. Sabemos mejor que él mismo, como piensa y mejor aún, como procede y que provoca en los demás con su conducta.

Amparado por la noche, le declara amor a muerte a Nene, luego leemos una carta que le escribe a Mabel o peor aún, lo vemos colarse a su dormitorio y acabar por completo con su fachada de sensible héroe al verlo más tarde forzar a una menor pobre e ingenua. Situación similar ocurre en sus relaciones fraternas. Pancho es el otro lado de esta sociedad clasista argentina o latinoamericana, sin ir más lejos. Juan Carlos es el muchacho blanco, esbelto, clase media, su amigo de farra es un cabecita negra, moreno, poco agraciado, brutal y pobre, que sólo aspira a imitar a este y en lugar de conquistar a las hijas de los hacendados o burócratas, se conforma con tomar a las empleadas como la Rabadilla.

Las mujeres de la obra tampoco escapan a la mirada microscópica con que nos dota el autor, aquí se revelan los atributos más machistas de nuestra sociedad, mujeres que forjan y alientan a estos hombres bestias, moldes imposibilitados para el cariño y la sensibilidad. Esperan al príncipe azul que las saque de las garras del padre, de las fronteras de la ciudad para gozar del pasajero deslumbramiento de una capital enaltecida.

En tal proceso, se dejan engatusar y no vacilan en destripar a la que tienen al lado para congraciarse o dar placer al macho. A fin de cuentas, somos testigos privilegiados de vidas inmersas en una fantasía hipócrita y barata, permeada por aspiraciones nutridas al alero del consumismo, de la frugalidad y ensoñación adolescente que imita modelos foráneos, inútiles tendencias y lo más grave, se destruye por ellas, se divide en concordancia a sus designios y forja conductas y personalidades mezquinas y abusivas. Literariamente una radiografía cruel pero no por eso menos veraz de cómo nos comportamos, como asumimos nuestra existencia, los roles y damos o quitamos identidad.

La obra de Puig sin cuestionamientos, suda humanidad, visión crítica y en extremo resulta vital, comprometida con la búsqueda por socavar roles añejos y estereotipados. Todo desde su experiencia, lo cual nos prueba además cuan buen lector fue de su tiempo y porque no decirlo, del nuestro, ya que plantea cuestionamientos postmodernos: Duros ataques a la racionalidad, al triunfo falo-logo céntrico, consumista, evasivo y atravesado por miles de ideologías que nos escinden; constituyendo un mundo moderno fragmentado, irreflexivo, pragmático y contradictorio que eleva íconos y luego los destaza, que se lanza en hedonismos burdos para luego imponer dogmas de castidad y moderación.

Ante todo, Puig es un rebelde que pretende desnudar la inconsecuencia de los cánones y su hipocresía y la mejor prueba de su desafió a dichos moldes pre-establecidos es su ataque férreo al último de todos los modelos, el de la novela. Si Rayuela planteó la contra-novela que quería sacar al lector de su pasividad lineal, Puig en su obra, quiso revitalizar la cultura pop, lo mundano y coloquial y probar a los intelectuales empotrados en su ciega verdad, que no hay temas más o menos literarios, sino formas innovadoras e interesantes de abordarlos.

Algo similar ocurre en El Beso de la mujer araña, otro de sus grandes títulos, la historia del anarquista Valentín y el gay Molina, es una especie de mil y una noches (modelo de muñeca rusa o caja china) en que los personajes sobrellevan el infierno de una prisión latinoamericana contándose películas a la par que van edificando una relación en que sus personalidades, uno parco y desconfiado, el otro carnavalesco y explosivo, ven trastocados sus roles sexuales y destellan como transgresores de la sociedad (lo que los une en el infortunio), uno por sus ideas políticas, el otro por su homosexualidad. El mestizaje y retroalimentación que sufren, honda profundamente en la psicología y tolerancia humana.

Nuevamente aparece el tema de los que habitan en la periferia de esta sociedad patriarcal, despótica, abusiva. La lucha de los que quieren una alternativa. Con la narración se cruzan también, teorías Freudianas, hormonales y revolucionarias sobre la homosexualidad, la voz de Marcuse y Taube resuellan entre otros teóricos Es digno de destacarse también el homo erotismo y la presentación de Molinita este personaje tan polémico y a la vez encantador, que encarna pese a ser hombre, el papel más típico y predecible de la mujer a la sombra de la masculinidad.

Podrían llenarse largas páginas analizando y recorriendo los pasajes fértiles de las obras de Puig, Pubis angelical, Cae la noche tropical y The Buenos Aires Affair, sin embargo es mejor leerlo y hacerse uno el propio juicio. Personalmente considero que Puig es digno de ser ubicado entre los más grandes pese al mal recibimiento que siempre tuvo por parte de la crítica. Ese es el riesgo que se corre al innovar y socavar territorios inhóspitos que otros no se atreven a siquiera circundar, optando por mantenerse en los límites seguros que les provee su empedrado feudo mental.

Como ya dijese en principio, la consagración de su obra no tuvo el camino glorioso que pudo esperar un autor de su talla, si bien eventualmente tuvo soltura económica y éxito comercial. Popularidad principalmente en los años 70, situación que permitió además que muchos de sus trabajos fueran llevados a la pantalla grande, una especie de consagración en ese momento cuando aún los libros no eran sólo manejo editorial y el salto de un medio a otro significaba trabajo, nuevas perspectivas para el relato y no un mero artilugio preconcebido como merchandising.

Puig se presenta hoy más como un autor de culto y para escritores, debido al olvido masivo, en que su trabajo, continentalmente ha caído, pues el pensamiento que tanto atacó, lamentablemente aún se perpetúa en espacios académicos y especializados que operan el sabotaje mudo, que opta por no dialogar en torno a las vías menos ortodoxas de la literatura. Lo cual resulta mejor arma que el escarnio, a la hora de silenciar a voces rupturistas como la de Puig. Por ejemplo, recordado es el comentario que Vargas Llosa hiciera cuando fue jurado del Premio Biblioteca Breve y amenazó con retirerarse de sus funciones, si consideraban siquiera entregarle el premio, a ese argentino que escribía como Corin Tellado.

En fin, pese a escándalos y cortapisas, Puig sigue vigente y podemos ver su influjo en la nueva narrativa, no solo argentina sino latinoamericana y mundial. Es sin duda un mural del cual se nutrirán los escritores por venir, autores que como Bolaño, quién también jugó en terrenos similares a la polifonía y uso de géneros extra-literarios, (cine, música, tv), han optado por pagar a las vacas sagradas con el mismo silencio y omisión. No rendir más pleitesía y subordinación. Lo cual se traduce en un volcamiento hacia los grandes del lado B de la literatura en español. Roberto Arlt, Macedonio Fernández, Reinaldo Arenas, Severo Sarduy, Ricardo Piglia y el mismo Puig. Así surgen los Villoro, Aira, Fresán, Rey Rosa y Bolaño de hoy. Cosmopolitas visionarios, con una apuesta nueva y desmitificadora. El resto esta por escribirse.

Proxima entrega: Miguel Ángel Asturias (Guatemala)

Autor: Daniel Rojas P .




Relaxo-Visión 7- la imagen del día.



Pollock




The She-Wolf

p

















Stenographic






Bukowski en la pantalla grande.




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Factotum y Barfly son dos intentos dispares y de fortuna distinta, embarcados a la ventura de llevar al celuloide, el genio del llamado último poeta, yo más bien diría escritor maldito de Norteamérica.


La primera, del director Bent Hamer, no es tan vieja, 2006, casi recién salida del horno. Sin embargo, la distribución para Latinoamérica, fue pésima, por ahí debe andar rodando en dvd en algún persa, otros debemos conformarnos con la magia de Internet y los sacrosantos “respaldos”. En fin, volviendo al tema, esta adaptación llevada a script por el mismo director, cuenta con la actuación de: Matt Dillon, Marisa Tomei y Lili Taylor entre otros, y procura ser lo más fiel posible al libro homónimo, claro toma prestadas cosillas de otras obras del autor, pero en esencia, la matriz de la cual nace es la aludida novela.



Bien ¿Que podemos decir con respecto a esta película?, ummm varias cosas. Primero… no es mala como aproximación neófita a Chinaski o al realismo sucio , lo cual por el contrario la hace algo pobre si has leído lo suficiente y disfrutas con el hiperrealismo norteamericano. Ahora, fuera del ámbito literario y sólo como cinta independiente, ummm, ciertamente bebe demasiado del autor y para alguien poco familiarizado con la obra, le resultara simple y llanamente, escatológica, fragmentada y un mural burdo de anécdotas en la vida patética de un aspirante a escritor inmerso en una ciudad carnívora. En otras palabras, prescindible y anónima y puede que por mucho que la obra de Henry Hank, sea más que simples aventurillas morbosas y fracasos monumentales y por lo mismo más que conocida y de culto por estos lares, las empresas no se arriesgarán jamás a lanzarla con bombos y platillos o aunque sea, en un par de salas en este olvidado valle de lágrimas



Y bueno, pienso luego, si en mis manos estuviese la distribución de las pelis… también me lo preguntaría un poco, un buen poco, pues la cinta es fallida; debido principalmente a su lentitud ya que carece de sobremanera del humor ácido y visceralidad que caracteriza la prosa del viejo Chinaski.


Lo más rescatable es Dillon, en el rol protagónico, El otrora Rusty James , ya mas viejo que en sus devaneos pandilleros junto a Nicolas Cage y oh curioso!!! Mikey Rourke (Motorciclye boy), quien también interpretara a Henry Chinaski en 1987 en Barfly… pero bueno, ya hablare de eso mas tarde… sigamos ahora con Dillon, pues el tío esta muy bien en el papel, hay que reconocerlo, se ve comprometido y familiarizado con el personaje, le inyecta pasión. Me atrevería a decir, pues no tengo datos para respaldarlo, que admira la obra y figura del escritor. Por lo cual le dio un respetuoso estudio al personaje-hombre que fue Bukowski. Físicamente luce como el alter ego-retrato del escritor.



Pesado al caminar, lento y apático, con esa cadencia pegajosa en la voz. La transformación de su cuerpo, un Matt D, gastado por el alcohol y el hastió diario, es palpable y vale un elogio. Sin embargo, en términos generales, no podemos dejarle todo el peso del rodaje a su interpretación. Al film le falta seriamente filo, como dije, se vuelve un tanto tedioso por ratos y el salvavidas constante, son las líneas de fondo, sacadas textualmente del libro y mente de Buk. Ellas dan vuelo a la producción y el director consigue imprimirles a esos poemas y discursos de perro duro, un sabor agridulce con música e imágenes adhoc, pero ello no es suficiente, las escenas, por buenas que sean, al retrotraerlas a la memoria y pasarlas por el filtro que uno mismo se ha hecho con la lectura, ciertamente no pasan la prueba.


Se ha escamoteado mucho y el principal damnificado es el ritmo de la cinta, pues esta historia, entre todas las del autor, por difícil que parezca de creerlo, es una de las que encierra más sátira y burla al sistema laboral y de vida norteamericanos. Partamos por el titulo, Factotum: que alude a la característica que embargó la vida de Bukowski, antes de poder vivir de su escritura.


Los múltiples trabajos risorios y absurdos que realizó y los estigmas que estos provocaban en su psiquis y salud. En el film lo vemos con suerte, en tres o cuatro actividades mediocres. La limpieza del que adapto el guión en honor al metraje, pulió más de la cuenta y puso en primer plano la relación con Jan (Lily Taylor) Importante pero sobre-dramatizada, casi trágica y en exceso fría.


Por ejemplo, esa escena en el hipódromo en que Chinaski arroja a un enano que le roba el asiento y tiene el descaro de coquetear con Jan, es en el libro hilarante y rápida, una especie de travesura y victoria, acá en cambio, se siente culposa, grave, y por mucho que sea violenta, uno tiende al leerla, dotarla de sátira mientras que al ser testigo de las imágenes, debido al tratamiento, termina más bien por compadecer el acto.


El director debió en ese caso, explotar mejor los ingredientes que tuvo a su disposición: Buenos actores, una historia con gran potencial, presupuesto. La mixtura por ratos brilla pero al final es opacada por el papel, una prueba más de que las imágenes muchas veces pierden ante las ideas.




Lo cual nos lleva al otro caso, a finales de los 80, de la mano de Barbet Schroeder y con Ford Copolla, sí el único e inigualable Padrino como productor, llega de la desaparecida compañía Canon, una aventura de Chinaski. Esta vez no se trata de una adaptación sino más bien de un guión original del mismo escritor, sí Bukowski escribió esta historia, incluso, se dio el lujo de hacer un cameo y luego se fue de parranda con todo el cast para tener más tarde material y retratar todo en su obra Hollywood. Bukowski no perdía el tiempo y ya antes, había colaborado con su amigo Schroeder, en los llamados Bukowski Tapes, serie de grabaciones documentales, entrevistas que nos desnudan algo del contexto e intimidad del creador (tipo imagine de Lennon). Pero volviendo a Barfly, opuesta en todo a su sucesora, resulta como continuación o compañera de las páginas literarias, digna y cual cinta independiente, definitivamente grandiosa. Tiene el humor, el vitalismo y pulso de la obra de Chinaski por donde se le mire.


Las actuaciones por otra parte hacen que Dillon y compañía, parezcan actores de obra de preescolar. Mickey Rourke, gran promesa por esos días, se apodera del papel y nos lleva a un viaje de rebotes e impactos por las antípodas del interior humano. A ratos la performance de Rourke, nos inunda con patetismo puro, un cuerpo flácido y zombificado, tendido como bulto en un catre mugroso, para luego, con un poco de agua, mejor dicho trago encima, deje brotar la personalidad imparable que nos destornilla de risa. Es un loco, un santo un suicida, está en su momento álgido como actor. Comunica en silencio y con movimientos, la rapacidad que se cuela en apartamentos equivocados, mismos que saquea para descarado desfallecer su mole física que se debate entre la gordura y la brutalidad, con pasos lentos y miradas de cachorro babeando al ritmo de Mahler.


Segundos más tarde el mismo tipo, en un arrebato histriónico, revienta la mudez y dispara profundas líneas que destrozan mitos y leyes estupidas del hombre y su porvenir.
Rourke no decepciona por el contrario, se roba la atención del espectador hace que incluso aquellos que no tienen idea de quién fue o será Bukowski, se encariñen con este payaso, que filosofa a medio camino entre el sanatorio y un basurero que lo espera listo para pasar la borrachera.


La película sin duda, cubre muchos aspectos sórdidos pero a la vez dulces de la personalidad de este ennoblecido boquiflojo, que camina como atravesando las paredes y sin rendir cuantas a nadie, pues aunque no coma y duerma en semanas, sumido en una agónica vorágine de autodestrucción, jamás vacila a la hora de regalar la mueca que te invita a largarte al carajo y dejarlo pasar.


Otro aspecto digno de destacar, es la forma en que se aborda la relación amorosa del protagonista con Wanda (Faye Dunaway), a diferencia de lo que ocurre con Jan (Lili Taylor) en la otra cinta, este idilio, suda fuego, la química es perfecta. Ella comparte peso con Rourke, es su contraparte ideal, esa loca femme fatale que todos rehuyen. Ey cuidado con ella viejo, le dicen. La misma Wanda se lo advierte soy una ninfomana que se ira con cualquiera por un trago. Pero Bukoswki necesita de su dosis de locura para vivir y se embarca en esa apuesta constante que es la vida al límite.


En todas direcciones, esta cinta grita: Intentalo si tienes los cojones, pero cuando lo hagas, debes entender que hay un gran porcentaje que lo único que promete, es desbarrancarte al derrotero sin retorno La atmósfera juega en esto un papel fundamental, acompaña a la cinta, con mucha honestidad, algo que le falta a la otra película, que tristemente (no en el buen sentido de lo patético) parece haber sido filmada que se yo, en Vancouver o en un sitio bonito, aquí respiramos la lacra e indecencia, la asfixia a tugurio y cuchitril, es como el New York de Travis Bickle en Taxi Driver , sólo que bañado en ironía y demencia (si es que eso es posible)


Hasta los secundarios, los casi extras, destacan. La tipa millonaria que quiere salvarlo, pues se he enamorado de la decadencia real y honesta agonía que hay tras la voz narrativa de Chinaski, te persuade de que algo puede haber entre ellos, y qué hay de los ancianos vecinos con sus juegos sexuales de sodomía. La pareja de paramédicos, es otro clásico y como olvidar a Eddie, bar tender del local en que se la va a Chinasky la vida como mosca . Todas las noches se baten a duelo en un callejón. Eddie es el arquetipo de ladiesman, un protomacho, galán cabeza de músculo o como el escritor lo llama, un derroche poco original de masculinidad, interpretado por el hermano de Sly, "Frank Stallone" realmente se luce (el rol de su vida, sin duda)


En fin, creo que con eso es suficiente para palpar y esnifar la diferencia de lo que un buen director puede hacer en contextos similares, claro algunos dirán que esta película tiene ciertas ventajas sobre la reciente, ya que esta fue bendecida por la mano sucia del mismo Bukowski (a cargo del guión). Puede ser, pero de cualquier manera y en esto no puedo abandonar mi propio juicio, Cualquier día de la semana a cualquier hora, la actual (Factotum) no deja de ser mas que un mero entremés para el suculento plato de fondo que es y seguirá siendo Barfly. La última palabra la tienen ustedes.


Autor: Daniel Rojas P.






Z



Preñada

aluci-nación.

Canes & sus rostros,

desma´dejados

degüellos & miradas.

Penden de alambres,

junto a la CEÑUDA guagua

Y

su guau guau,

castiga

nuestro voyer-ismo

manier-ista,

la enfermedad del pópulo

muerto,

POPOL VUH

de hambre-ada

ensoña-ción.

Punza-das,

qué delicada

devasta-ción…


*-*

He visto un ángel
ebrio y
desnudo,
saltando
encabritado
estupidos brincos
sobre mi rotosa
cabeza
y recitando
poemas
del uni-verso
misterioso,
alegórico,
sacro
y
eufórico...
Para mi sorpresa
dijo:
Que todo
terminaría bien-.


Autor: Daniel Rojas P.

Underdogs I: Boris Calderón



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Boris Calderón nace en San Bernardo el 12 de septiembre de 1934. Casi toda su vida se desarrolla en la comuna de Buin. Este poeta siempre estuvo preocupado por las clases más postergadas de la sociedad, es por ello que pertenece en sus primeros años a las Juventudes Comunistas. Fue gran amigo de Pablo de Rokha y su familia. Publicó "Estío en la materia" (1954), "El libro de los adioses" (1956) y "Canción para una niña llamada Francisca" (1959). Muere a la corta edad de 28 años, el 1 de mayo de 1962, producto de un tumor cerebral. Sus restos descanzan en el cementerio de Buin.

Boris Calderón es sin duda un Underdog, ajeno a las antologías o rescates y suele ser admirado sólo por quienes se zambullen en las letras sin prejuicios.




Obra.


"La luz está rota bajo mi piel"




A la sombra de los astros,

bajo los grandes leprosarios del invierno,

Me has esperado siempre

Desde que eres cruz de ébano.

Desorbitado de fantasmas, enloquecido,

Vago por túneles de cristal hacia los acantilados,

Te busco, para disolverme en tí como la música del

vicio

Quiero encontrarte gimiendo,

Antes que precipites el alba en la oquedad de mis fauces;

¿Dudas todavía ser flor de los abismos?

Pienso que seguirás siendo de ébano

Como cuando Dios convulso aulló: ¡Hágase la luz!

Debes ignorar que tras el horizonte

Hay una catástrofe de columnas y planetas enloquecidos,

Y que aún dista la selva de nelumbios.

¡Ay! amada, ¡Isla de Anémonas, Joya de Espanto!

¡Arroja sobre el océano tus cánticos de oro!

¡Desgarra mi corazón en el crepúsculo!

Toca tus ojos con el azufre de mis alas negras

Y verás revolcarse la tragedia del opio.

Allí, desesperados frente a la eternidad,

Solos frente a los mares de amatista,

Cuando se hunda el ocaso como una naye de espanto.

Pálidos y en silencio, enterraremos la belleza.






NO SONIDO DEL DELIRIO FANTASMA




Hacia dónde huímos, arrancándonos las carnes?

Acosados de tinieblas. Perseguidos.

¿Hacia dónde? Gris del ángel.

En el Más Allá tras el llanto de las hienas,

Con un junco de oro entre sus manos descarnadas

Dios sacude y abre para siempre

La eternidad de nuestros ataúdes.

¡Cómo te amo!

¡Cómo un tumulto de moscas afiebradas

Encienden mi delirio!

Más, ¡oh! Bellas esclavas de la noche,

¿Por qué habéis adornado mi frente lacerada

Con guirnaldas de serpiente?

¿Porqué, malditas?

La noche en ella se ha posado verde

Y me muerde su color sin límite,

Me enloquece su color caído,

Su verde devorado por la muerte.

Mientras, alejada, todo cambia, todo muere,

Tu diadema de crótalos,

Tus cristales enlodados y tu llanto.

Todo ha muerto, Deshojada, todo ha verde

Y caído para siempre en el sonido.




* De "El Canto de las Bocas Muertas", 1955 – Exaltación del Suicidio


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