Intro-versión (Poesía)

Post-Mortern Modern Cards I





Estoi (ko) desa-L/R-mado, en el vértice del cuestionamiento, sin saber para que lado ir o de donde vengo. Really, todo es confuso bajo mis pies y la sien se halla unida a mi ano pues todo lo que pienso lo cago y todo lo que cague hoy, ayer y quién sabe quizá mañana también, fue pensado, no por mi, sino por algo supremo, por un Diosito o Societas, por miedito o la maricona forma de aminorar todo. Sobre todo mi cabeza, que ya no sé si piensa o alguna vez, en otra dimensión remota lo hizo por vez primera... Mi pasado es una sombra que me persigue, mi presente millones de dudas mezquinas y quien sabe, si el futuro no es más que una pregunta que pende de mi locura entre ese millón de cuestiones, siendo la número 999.999. Numerada y bajo el código de miles de códigos milenarios. Danzo en el retrete, enorgullecido de mi meta, mis sueños, mi objetivo y las meta-busquedas que tenía. Eran mi plan a cinco años, pero ya los cague o bajo mis patas hediondas se desa-L/R-man por que he caminado mucho y tengo pie de atleta y el culo escaldado, al fin descubro el malestar de los malatesta, al fin no estoi (ko) al fin no hay poder supremo por encima de mi cerebro, sólo yo, desamparado sin compas ni brújula. sólo con un cuerpo y duda, me pregunto y se cuánto no tiene respuesta, incluida mi existencia, mi antigua vida y mi presente sin futuro... Solo, yo desa-L/R-mado tratando de armarme sin alma...


Autor: Daniel Rojas P. - Ilustración: Montefinale.


Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno

Delusión




Y conjugada la palabra como el rito y gracia del cual todos bebemos, un aullido partió mi

[nada…

Y la del resto; cobró un cetro y voz de hierro, conquistando hasta la última carencia,

mi carente totalidad, amada inocente, postergada en cuclillas,

debió reclamar el silencio antiguo, la consuetudinaria razón de olvido, también fulminada

[por el rayo.


Ese opaco martirio y pentecostal obsesión.

Ese rellano compartido, lar de corderos, fagocitando al hombre, ladrón de almas, siervo

[atado a la madera y huérfano de río.


La palabra, su cuna, morfina, incensario, tumba, remanso, DIOS, sentido y anatema.

Y en los canales anfractuosos del gólgota hogar de locos,

no pude abrir la multitud como un mar de carne y huesos,


siendo inundado por la durmiente pasión y sopor castizo.

Desde el gozo entero, gradación urgente y medular desliz, debí reconocer el frío golpe

[violáceo,


humillado placer de convertirme en piedra al fondo del saco,

hundiendo al bebé, anegando el sentido, pobre niño mudo, víctima del Aleph.



Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno

Para-Grama

Para-Grama
Gota,
eléctrico vidrio…
magneto di-soluto,
en la rosa aquamarina
del sujeto.
Su credo,
distante percusión
y
tribu de hombres en torno al fuego.
Inter-ferométrico coral,
plagado con fósiles del abismo negro.
Dimensión,
pretérito
el cuerno y tentacular laúd,
sobre aquellos miles de ojos dispersos…
En un cráneo aéreo
con el cirujano polar,
reposando en su verde esquina
del desierto.
Tuerto, entre perdidas frecuencias
de pasado frenesí
de mudo llanto.
Tune the metronome

And turn on the spectacle

The tongue between us

spectrometer of hate

hold down the clash of voices

The lack of prays

The monolithic sign.




Autor: Daniel Rojas P.

Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno

Electroshock



Fotogramas interdictos,
sonoras teclas de una máquina,
eléctrica galería.
Grama de tubos grises,
encierro y verdades a medias…
Con shocks sobre el cuerpo
y la radio encendida,
al ritmo del tiempo
al compás de los dedos
y las teclas,
proscritas señales, desde la oculta frecuencia.
Esta es-fera
inter-fiera, nimia,
con sonido de hombres
con sonante de eriales y hembras escorpiones
El acordeón solar;
Sigue rugiendo.

Autor: Daniel Rojas

Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno

Rock and Carrollera. AKA: Vernal (poema)

Del Poemario Delusión (año 2007)

Rock and Carrollera. AKA: Vernal.
por Daniel Rojas P.

A Miguel Ángel Asturias y Gertrude Stein.


Espasmos, quejidos, amados roces resuellan la danza tribal.Es nuestro imbunchen designio:Tac del toc que toca tac toclas tac trastocadas mazmorras ventriculares.Acompasando el canto fúnebreEl salmo alero lero la, lero le la, lelo lalo le, de lechosas lácteo baldosasde carne hacinada, carbón humano y caucho con tripas ensilladas.Dan cuarto y trono a Vernal, la bella hermana, amada prima-vera-niega conspira aleatoria en tu regazo, muda, girando en el pozo borrascoso.Al interior del ser, su ser, la serenidad de seres serenos, serenan la seriedad del otro yo, su hermano enca-de-nado monstruoso rostrode belleza rosada, quebrada-diza en la cúspide invertida...La amazónica bestia-tal, tal bestia bestial, cada vez más cadavérica cada vez serpenteando la roca rockandrollera, ruidosa industrial-dustriosa industria.Duerme restallante estrella rutilante de cortes en zigzag zig zag zag zag gaz gaz giz giz gaz gaseosas olas,sepultan la rutina del pas pum pis pas pum pispasabismo abismal donde reposan los eternos gozadores del gozoso placercer cer… ser, ser de nuevo, ser al cruzar genitales lenguas, abrazos abisales...circuitos de monjes, circulan en circunloquios,como magos ciclópeos y monacales sobajeos de masajeantes recorridos. Pérfidos, perfectos, pútridos pares, elevando el canto púrpura al purpúreo cielo verdoso, desgastado y la sonrisa de la amarilla estupida-dizante niña amada,niña traicionera, hada traicionada en la esquina cortina, esquinada arrinconada, desnuda ante el último verso, sujeto a la vía Láctea...Morbosa lechosa, flecta sus pechos en señal de regadera y extiende generosa sus garras de efímera diosa...Acaricia el sexo y nace una raza de espectr-os-ales esperpentos.A su derecha santificada y sobre el resto deliciosa-mente amante, un gato de Cheshire, melindroso gigante para hormigas encerradas, encriptadas, en claustro claustrofóbico; sepultados a miles de kilómetros en su insecto-ivoro mami-carni-omni-voro-paro- parado recóndito, recodo, organizado, erecto órgano orgiástico, que celebra el rito complicado, del colectivo suicidio.Sucedió así la sucesión de sucesos, la liberación del dharma y la complicación ancestral del karma metafísico…Medroso repiqueteo filosófico, trágico camino empujando, arrastrando y construyendo un tablero de manos largas. Enredaderas balanceantes-ando el mundo balanceando... tragando bocanadas de guerra y cuerpos enraizados, raíces del reposante rastrillo, de rastros desnutridos y cerebros amasados…Amasijo de almas en cerebélicas pugnas, cerbéricas sinapsis, can, canas, cana, cañaverales filas comprando geranios, girasoles y sollozos para el festín de tumores enlatados...En un costado de tu cuello hay una abertura geo-metral-mente falsa, falaz.Logo-métrica ensayada y las yemas de los ojos jocosos, arden el denuedoy la estrepitosa chirriante estropeo-ante de chirridos, vidrios rotos vidriosos, rotosos venales, venas biliales de bilis circular, esférica, feerica circunférica, ante un jarrón céntrico, núcleo de habitaciones, cárcel de sentimientos, ocultos, agazapados, periféricos al pensamiento pensado perdido... pasado, Constantemente cambi-ando-ado en la errante ante multiplicidad del vagabundo desgarro…Garra galante, gargajo gangrena- ante la sien cortada, el corte centímetro a mil y por milimétricos miles de millones, cuelan el filtro humanitario por entre ventanas cubiertas de pelos, peludos pelambres, quietos desganados,hundiéndose en el sino-hado, maldición condenados, confusos angelicales pitonisos… querubines migratorios, emigrantes de un bosque menos poluto y policial.Polar polo faz, fáctico polifacétic-o-as desventuras desaforadas, aventuras en que vástagos bastardos, cobijan su metálico vuelo ante el astro rey, padre pater, patriarcal naranja amarga cítrica canica, castigadora ardiente, soñadora máquina de cera encerada, cincelada por esperanzas y cinceles oceánicos…En rojas tardes entre coloradas cabelleras... encendida cuna de algas y veneno, conspiradoras aleaciones de mudos giratorios y pesadillas encumbradas-hadas hadas hadas as ass ass assssssssss…………….

Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno

Obsidiana



Marinos disparos al olvido, cronógrafos y rostros, todo en cambio es una picada y gran ventura de revueltos odios, hacinados e inciertos, la orgía de hecatombes y recuerdos mal paridos, malas violaciones a la saga rencorosa, oscura humana de memorias, de tu sincopada guerra, de tu apocalipto labio superior, respira bello con bozal, peones sigilosos y en deleite, desde la inversa senitud, apostamos con amor, para ver en cuantos trozos, hacemos desfilar el sueño, el Kratos palimpsesto, tantas veces, tantas multitudes y segundos, de la holográfica ventisca encubierta, rota, se sucede en goteros, húmedas prosecuciones, manos y eones encanecidos.


Autor: Daniel Rojas.


Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno

YO.





Esos (((ecos)))
sub-vertidos,
consonantes ciegas,
zumban el espacio,
espejismo de mi oreja,
mientras al vilo izquierdo,
tullido, sin brazos o piernas,
la contusión visual,
lacerado gris, en la comisura-queja.
Informa, del callejón en que vivo
y el otro: YO.
Sin ojos, desde la oscura ventana,
en el rincón de la demencia;
vocífera – el negativo velado,
el sueño,
la furia <<nocturna>>, <<convexa>> y su poder;

sobre la mente, media…

y YO: desde su propia órbita memoria, recoge los dígitos,
la uni-celular,
SER-piente.



Autor: Daniel Rojas P.



Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno


Humedad.





Desvencijada, húmeda,
la grieta en tu párpado vilial,
inerme, macilenta, yace desnuda,
abierta carne, hecha jirones desde la lengua
y en su coche nuevo,
la dama,
mira el finito vacío sin ver.
Reflejado en las goteras genitales,
a su lado, el payaso,
calvo, de pequeños ojos y mirada confusa,
sostiene firme la navaja,
sudando la grasa espesa.
Sin querer mirar, ríe ante el infinito,
al ver la última cicatriz,
el gemido oscuro.
Los pasos fríos del cerro la cruz.


Autor: Daniel Rojas P.

Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno

Gesta.


Volátil,
efusiva,
huraña dilación.
Y el gran pasado,
tortuoso torbellino entre tus dientes,
paisaje de negra viuda,
esquiva y orillada,
va consumiendo la eclosión de viejos canales.
Sórdida,
sacro-mental, fuente inspirada.
Y TÚ, lengua,
tu lengua,
amiga de las coincidencias,
acaso no sientes el mascar intenso,
de este hermética ave.
Roída la fibra sensual,
veo desde el espejo sin cabeza,
la voz impávida que canta…
Todo escritor que se precie,
debe llevar una mariposa en el bolsillo,
lista a destripar,
a todo crítico o enemigo de su arte

Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno

Sorna.





Simplona visita al cirujano polar
como el esfuerzo exploratorio,
de una lengua adormecida.
Como el ingenio de un niño,
que pide heroína antes de hablar.
Los gritos circulatorios

del padre encerrado en sus muletas,

árbitro y juez, del séptimo cielo,
serpiente que muerde sus ilusorios pies,
la santificada runa, de todos,
los hijos de la gran errada madre terrena
pide un alto y tregua de silencio.
Al caníbal incienso.
Al heavy metal
de tu mano aplanadora
y la virgen, despeñada
en el napalm
como alimento para marabuntas de acero,
tiñe la orgásmica confabulación del haz
perdido en el eco
y la sorna,
entre las piernas de esa voraz máquina de sexo,
helicóptero de tripas.
Recibe un abrazo de la corte
y todos,
mirando
en - cadena - nos,
sentimos genios,
del miedo,
del medio.


Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno

Cabeza.


Al amigo piedra.


Gran mitómano, padre, abuelo, ídolo de roca. En tu inmensa barriga de atlas, en tu continua barba de tierra y fuerzas ominosas, acoges la pálida y rencor bohemio de superhombre, protobestia y madre infinita. El ramaje de tu pecho, la curvatura de tu amplio mundo pensado, requerido, soñado en tus pesadillas de paraíso perpetuo, rompe como látigo en la rugosa y paciente espalda del imprevisto. La ambigüedad del fusil y carga lluviosa, todas armas perdidas, todas memorias castigadas, en nuestro maltrecho y débil corazón. A tu lado, tú, Cronos de árboles inmensos, heredamos en luz muerta, el pulso pantanoso de tu caminar dantesco. Caminata de toro ardiendo, a zancadas, abrasado a bramidos gruesos, resquemores gimen y en tallos que la retina no alcanza, no dibuja, ambiente por atmósfera de crecidas Leviatán, caen como pélidas señales de tu prosa, caen los genios de tu boca sobre cada ruta y pasaje venturoso, aquellos relámpagos calientes, fijos obsesos, neuróticos placeres que liberan del camino injusto, denuedo parido en la mafia del perdón. Consumidos, calcinados, por tu baba de Satán, pasión de fuego obsidiano, pasión de demiurgo ambiguo y portentoso escritor, creando al cielo con una metáfora de hielo y salto de agonías, jamás cegado ante los mares, nunca indiferente ante las criaturas y fantástica paridera, aún no escrita en tu evangelio de terror… Como Zeus encorvado, Como Gilgamesh satisfecho, los truenos de tu cabellera placida y los parásitos de tantos rincones olvidados, recogen en pedazos, a cada huérfano marchito, nosotros, poetas desperdigados en la clepsidra sin cuerda, locura bendita… Reclamamos el sello de tu sangre imperial, maestro dionisiaco, carnavalesco y epónimo conquistador del llano. Agusanados, pariendo en cada patética sinapsis conquistada por el miedo local, la mediata razón y esclavitud de lágrimas… el ruidoso huerto es nuestra mansión… Y castigados, en la metamundana oquedad del diario trajín, somos tejedores de tu cobija, reposo para las uñas astilladas y tu gula, hambre de montaña alegre, ingesta de tempestades, la piedra digital de este Sísifo devorado por sus desviaciones, bastarda prolongación y amplitud de tu futuro Partenón.


Tú, Prometeo anclado en las voces coléricas y fértiles pies de este cuerpo celeste. Luchamos juntos en la comunión del solipsismo pleno, luchamos contra nuestra propia ración de brebajes carcelarios y sueños de fracaso y tú, magnánimo falseador del universo, maestro jugador, anarquista repartiendo la baraja caótica, con tus índices tutelares, tentáculos de infraverso depravado, enciendes la magia del simple cotidiano, pecador de ideas inconclusas, las llagas del tiempo, la cicatriz marina del liquido horario, inunda las gargantas pasadas, pesadas, tanta cuna y fermentado para tanto críptico verbo desaforado… Inicia el festín de antiguo prostíbulo, camas en hinojos y hebras piojentas que hieden a guerra perdida, a fruto rodando de mano en mano, en los féretros y caldos rompientes. Defenestrado el muladar y la continental servida en bandeja para comensales ciegos, la comida clama un anciano curandero y su sabia rotosa, su oclusa semilla, parpado muerto en el común ingrato ojo, recibe a patadas en las costillas a cuanto lascivo poeta falso, afrancesado mendigo de aplausos y cobarde fundador de mares, pequeño dios y vate burlador de mujeres, apéndice de la academia, anti-negador, anti-hombre imaginario de su cinismo inocuo, se pretende imponer, reinar en un lar de tuertos y tullidos hombres, la furia de tu rojo canto, de tu hades golpe a la quijada, libera de emoción la soledad, el bramido, ese infernal rugir que no acaba, hasta que acaba al principio total.



Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno

“Gris”



Voces, cruces, como grandes mundos de madera, con hombres clavados en la espina, en sus extremos lastimados, siguen repitiéndose los ecos moribundos, vagos y allí dentro, en su plenitud, efigie de líquidos, océano de benditos, las páginas completas, flotan dolientes, sufren la verdad y la plaga zambulle cualquier pequeño pasito, desvaída la huella del confesionario celeste, perplejo el viaje, las manos de encapuchados y divanes griegos, suman el regreso a nuestra fuga, combinadas las lenguas, retorcidas en choque y bajo la dimensión relacional, convencida del teorema, el miedo relevante de este campo clásico, diseñado para germinar la vida, hunde y eleva el fracaso etéreo.
El eje cíclico, eleva y hunde, el fracaso eterno.


Autor: Daniel Rojas Pachas.



Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno

Piedad.




Rencor-
misericordia-
calma,
el rictus flagelante de tu boca,
tras la barra, en su cajón, la hembra-fulgor desatado,
apagada histórica, tiñe su monolítico perfil,

la impostura de la carne, los pliegues de cuanto ante-paraíso, corre “minusválido”

y la esquina, tanta esquina en este globo informe,
consume, embriaga y saluda la sombra,
la madeja ingenua, sangrante, virgen.


Autor: Daniel Rojas Pachas.



Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno

Insensatez.


Ese soy - lo que no es, fijo virus y rodaja, sorbiendo la pulpa, tungsteno amargo que besa con inmensa gracia pasiva, titilando en balance y esnifada la mortaja, prefiguran y presiento, quién será el guardián de sueños. Porfían y consiento, la fantasmagórica pretensión, ese mapa de jadeos y perjuraciones, callado, duro y mintiendo, cobro la matriz de nuestro acabose, fin de todas las miradas y tiempos globales, santidad de niño que juega con madera, el canto y pájaro estribillo, en su mano baila, confundida la sordera del fuego y en cuerda floja se debate la conversión de estos pies al hilo, campos en detrimento del ruido, campos en que se concentra el hielo. Apagado de pasiones, también prueba, también grita y en éxtasis gime mi esfera, gime tu nombre indefenso y castrador y consigue, consumido en el dulce estelar, detritus de todos los rincones, la cosmográfica oposición al hurto, extremidad al fondo del cordón satelital, cordón de esta dama de la que ya te hable y que es lo que no es y como yo, que tampoco quiero saber, rompe en cascadas vagas y ciertas percusiones, ruidos y lamentos que además lloran y ríen y vuelven a conjurar el rito oscuro, necesario, amado y perdido del no conocer.




Autor: Daniel Rojas Pachas.


Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno

Murmuros.



Duplicado sin interés,
el rechazo y goce,

rechina fulminado, cuanta tabla y vaso mide la opacidad del reloj.

En tronido y tropel,
el cuerpo del machete y la mujer,
hecha vulgar difamación,
arrancan un feroz pedido y temor mortal.
Murmuran códigos, crujen siluetas y
zumbando el abrazo, sigue la humorada hasta el fin…
Diminutos cristales de espumante voz, las fluidas,
dan gracia a tanto torpe dedo;
arriba, la danza restalla los tacos sobre viejas baldosas.
Bajo la falda,
confiados,
sensibles y humedecidos,
serenos soñamos la conjunción del sol.

Autor: Daniel Rojas Pachas.


Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno

Cobre.




Sustraer el amargo destello,
la sana ensoñación y reloj atado.
La caminata,
largo y tupido cuello,
reverbera en copado
y terrible...
depone y sustrae,
cuanta achatada y sonrisa cara,
querida,
oneroso rostro de fémina herida...
el continente,
también lastimero, segundo a cuesta con lamentos.
En circulea fogata, sombría y terrible…
Con las manos atadas
de pies henchidos
y suelto en sílabas negras,
insospechado rebuzna,
resume y compendio a son,
los tumultos de gargantas
y las cunas de sierpe bicolor...
metamorfa de altura con enredadera de cabeza,
altiva, piadosa,
consiente y consiste,

en ir cubriendo de milímetro en mar

y de océano a cielo,
el cobrizo satélite,
cada pugna,
hollín encasquetado y extremidad hedionda,
unidas, mutiladas en su casta moribunda,
yerra y contrae la sal,
esa sol moneda,
sangre del principio eterno y principio...

Autor: Daniel Rojas Pachas.


Poeta+arica, poesía+ariqueña, escritor, Daniel+Rojas+Pachas, carrollera, música+histórica, Daniel+Rojas, escritor+ariqueño, escritor+chileno, poeta+chileno

I.

Luminarias, cerros,
astros distantes,
en la hora reposada

gastan el gozne y el mirar

de arriba abajo, titilando, como secretas señales,
fugaz posa, que el tráfico nocturno
arrastra.
Es la virginal voz,
herida,
en el callejón de tonadas.
Abierta y con la cabeza,
de adentro hacia el mundo,
el delirio,
sin manos
sólo puede,
gemir lo incierto.

Autor: Daniel Rojas Pachas.


Daniel Rojas. escritor chileno, poeta arica, poeta ariqueño, delusión, música histórica, daniel rojas pachas,

Poema IV de "Azo-te"A




Recamado todo el desierto
por pequeños fuegos y modernos gritos,
pulsando cada granuja silencio
cada sin fin y sin comienzo.
Probando con cada vez
cada cien azotes
el vigor mezquino,
de tanto hombre y mujer des-almado.
Cuál es la suerte del olvido,
el canto y despojo,
De esta región,
en la frontera de la duda.

Poema IV de “Azo-te”A

Autor: Daniel Rojas Pachas.


Daniel Rojas. escritor chileno, poeta arica, poeta ariqueño, delusión, música histórica, daniel rojas pachas,

Zaherir.




Y con aire moribundo,
los tímpanos de tu carne-ser
y servil carnívoro,
sorben la sagacidad tierna,
la morena piedad
y el púlpito cordillerano,
tantas veces mentado,
goliardo en gargantuas
refriegas,
alza pestañas que creímos muertas.
Seis metros,
bajo la llaga continental,
amparados epónimos y vástagos,
consumen el pasado en gloria,
piel
y en un trono invertido,
rompiendo el núcleo del planeta,
las consagraciones sanguijuelas,
supuran mi luna en desamparo.
Canto a dioses de carbón
y ensalitrados pasos,
de nuestra conjunta y antes
Rosa-liento;
desciende a dentadas
la minus-válida,
dar en diagonal
y cada guarecer de escapularios,
proclive al sueño,
herido por la mental guadaña,
empuja y revierte,
hombre-mujer,
cava y roe,
volviendo a desgajar,
el cemento
Con-ciencia.


Daniel Rojas. escritor chileno, poeta arica, poeta ariqueño, delusión, música histórica, daniel rojas pachas, carrollera, poesía arica





Exhumar.


Roto el contoneo celeste,
la galaxia de navajas en saliva
y los truenos, que abren el brazo,
la verbal cima de quijadas,
acogen y amamantan
como madre y cemen-terio,
al último de la especie.
Esta raza, que humana se dice,
en cuidado del dolor, sólo respira,
gracias a ese niño,
con rostro de elefante.
Manuscritos en lodo,
penden bajo
su mamífero pie,
cuna de aves y quebrados dientes.

Épocas en agonía, des-paginadas, se martillan y suceden, van pariendo

la cosmogonía láctea,
la cruzada de mil cruzadas,
líneas paralelas y esporas luminarias.

Autor: Daniel Rojas Pachas.



Daniel Rojas. escritor chileno, poeta arica, poeta ariqueño, delusión, música histórica, daniel rojas pachas, carrollera, poesía arica

Página 2 de 5. Total : 89 Artículos.