El problema es...



El problema no es que seamos bárbaros despiadados, violentos, iracundos, beduinos furiosos e insensibles. Desdeñables bedeberes, irascibles bardos carentes de control o animales arrastrados por su pasión, vileza, ansia, morbosidad y urgencia. El problema es que vivimos en un sistema civilizado.
Un ámbito organizado y estructural, frío e impersonal; con burocracia, políticos, grupos de poder, prensa inquisitiva y sensacionalista; servicios de impuestos castrantes, dirigentes sindicales, tramites, timbres, firmas, estampillas y toda clase de insulsos conductos regulares: Créditos, hipotecas, avales, tasas, estadísticas, pesos, medidas, paradigmas, ideologías, paradojas, arquetipos, teorías y al final un millón de etcéteras más, que solo se sustentan en la bolsa y sus fluctuantes especulaciones. Balanceando nuestro destino, como si este fuese un elefante sobre la tela de una araña. El problema no es que seamos indignos, maledicientes, rastreros, violadores de la libertad de otros, estafadores, tiranos, despóticos dictadores, autócratas fascistas que pisotean el concepto de justicia y se mean en la igualdad social. El problema es que estamos plagados por leyes y procesos. Distingue aquí, crea un modelo acullá. Eres parte de una elite señor abogado, letrado, jurista, juez, ministro de corte, magistrado de la Suprema. Quizá secretario, relator o simple oficial primero, que anilla este fárrago y archiva el caso por otros cincuenta años. En conclusión, una suma integral y mecánica que enreda la ejecución y validez de inherentes derechos. Estados, naciones o reinos, modernidad, progreso y avance: Llámalo como quieras; al final se trata solo de un autosuficiente Frankenstein de metal y plástico, que con un espíritu consensualmente concebido, termina por volverse fin, para esos tan minúsculos medios en que absurdamente los humanos de carne y hueso, conscientes, racionales, dialécticos retóricos, intelectuales, sensatos, prudentes, prestos y lógicos, nos hemos tornado. "Pasando de consumidores a consumidos" Y es que el problema no es creer en nada o nadie, sino la gran cantidad de información que desde que Aristóteles redacto la política, te quieren meter en la cabeza; con la maldita técnica de Ludovico, como si fueses Alex de Large en la Naranja Mecánica. Empezando por Anarquismo para desordenarse y continuar con sabotaje, guerra de guerrillas, terrorismo, democracia, el Duce colgando de la plaza, Gabriel Princips y la mano negra, Franco, Adam Smith y la mano invisible, Aristócratas, Maoístas, La matanza de Iquique, Revolución Francesa e Industrial. La Sorbona, Maquiavelo, Feurbach, Jesucristo crucificado y los Romanos celebrando. Capitalismo, los reyes católicos, La reina Isabel que todavía no se muere, Milton Friedman, Marx y Engels "Vaya duo", Bush "Vaya idiota". Los socialistas utópicos, Cortina de hierro, los talibanes y sus aviones. Kennedy con la crisis de los misiles y la bala mágica. Golpes de estado, once de septiembre, Las torres gemelas y la moneda bombardeada. El Doctor King y su sabiduría terrenal, tuve un sueño dijo él y también Ghandi antes de que lo mataran. Nixon, Watergate, Vietnam y su afán por deportar a Lennon no Lenin. Pinochet, Víctor Jara, Bolcheviques, Stalin, El muro, no el de Pink Floyd sino el de Berlín. Ya que estamos por esas tierras, no olvidemos a Hitler, que equivale a Nacional socialismo, mejor conocido como Nazis por los judíos: Siempre perseguidos y guiados por su fe. ¿Ya nombre a Moisés? Bueno que más da, sigamos con el Che Guevara, los Maltusianos, Lutero, Sartre y otros existencialistas. Castro, Fujimori en Japón comiendo sushi, Balmaceda pegándose un tiro en la embajada, el corralito, ruido de sables en el parlamento, La ley de defensa de Videla y los baños termales de Ibañez del Campo; Apología de Socrates y bebe cicuta; mientras gobiernan los neoliberalistas. Por fin, todo se va a negro o a pique. ¡Da lo mismo!. Pues el problema es que con tanta mierda (Y eso que no ponen aun el cassette sobre Religión y Teología) Te das cuenta que nos falta locura, ¡Pero de la buena! Romper esquemas, tabúes, trancas y barreras, realizar un acto poético, ignorar lo que abunda y apesta. Tira el celular, reloj y esa estúpida agenda que determina tu locación actual y próximo paradero. Pues el problema es que no hay realmente problemas, al menos no fuera de nuestras cabezas, que ponderan Inútilmente comodidades esclavizantes, rutinas demenciales y dependientes, posesiones materiales, ritmos de vida, lujos, fruslerías y un montón de insubstancialidades que se imponen sobre nuestra voluntad de elegir, mutando en cadenas abstractas para el soñar. Ahora, para concluir: Simplemente debo preguntar ¿Eres parte del problema o la solución?

Autor: Daniel Rojas P.

Comentarios: 1

Enviado por: [Logan & Lory] | Miércoles, 12 Septiembre 2007 06:13:49 GMT

 Creo que somos parte de las dos cosas,del problema porque somos un eslabón mas en esa "naranja mecánica", de la solución, porque seguimos creyendo en utopías y todavía pensamos en que existe "la solución"

Tu reflexión no deja indiferente.

Un cordial saludo.

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